La situación que atraviesan los docentes bonaerenses continúa siendo motivo de preocupación. Tras la última oferta salarial presentada por el Gobierno provincial, los distintos gremios debían definir en sus respectivos congresos si aceptaban o rechazaban la propuesta. En ese contexto, el referente local de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Pablo Barberis, realizó un profundo análisis de la realidad que vive el sector, donde aseguró que el problema excede ampliamente la cuestión salarial.
Barberis explicó que, más allá de las negociaciones paritarias, existe una creciente preocupación por la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación. "Ni siquiera con un sueldo medianamente alto se alcanzan a tapar todos los agujeros que hoy tiene una familia. Después llega un aumento del 5 por ciento y al mes siguiente otro del 2 por ciento, pero la realidad es que cuesta pensar cómo van a transcurrir estos próximos meses", manifestó.
Finalmente ayer las bases gremiales aceptaron la propuesta del gobierno.
VIOLENCIA ESCOLAR: UNA PREOCUPACIÓN CRECIENTE
Más allá del aspecto económico, Barberis puso el foco en otro tema que considera alarmante: el incremento de los episodios de violencia dentro de las instituciones educativas.
Durante la negociación paritaria, el Gobierno anunció la puesta en marcha de la campaña "Cuidemos a Quienes Enseñan", destinada a promover el respeto hacia los docentes. Sin embargo, para el dirigente gremial esa iniciativa resulta insuficiente. "No alcanza con una campaña. Está bien que exista una mesa de trabajo o un acuerdo de resguardo y reparación para los docentes, pero cada situación es distinta y la realidad es mucho más compleja", sostuvo.
En ese sentido explicó que la violencia que hoy aparece en las escuelas es apenas el reflejo de una problemática social mucho más profunda. "La educación no está exenta de la sociedad. Es un ida y vuelta permanente. La escuela recibe todos los problemas que atraviesa la comunidad y muchas veces se pretende que sea la escuela la que los resuelva."
Barberis señaló que el docente termina siendo el primer destinatario de esas situaciones conflictivas. "Muchas veces el primero que recibe la agresión, es justamente quien está tratando de enseñar."
DOCENTES QUE PREFIEREN ABANDONAR CURSOS
Uno de los datos más preocupantes mencionados por Barberis tiene que ver con las consecuencias que esta realidad genera sobre los trabajadores de la educación. "Muchos docentes llegan al gremio porque ya no pueden revincularse con determinados grupos. Prefieren dejar ese curso antes que seguir trabajando en esas condiciones".
Incluso aseguró que cada vez resulta más difícil cubrir cargos vacantes. "Hoy tenemos más vacantes porque hay cargos que directamente no se terminan de cubrir".
Para el dirigente, ésto marca un cambio profundo respecto de años anteriores. "Antes los docentes no querían jubilarse. Hoy muchos se jubilan apenas pueden. Están huyendo. La vocación muchas veces termina siendo desplazada por toda la agresividad que reciben diariamente y, encima, con salarios que siguen siendo insuficientes".
Durante la entrevista, Barberis también reflexionó sobre el papel que cumplen las familias en la formación de los estudiantes. "La escuela forma durante cuatro, seis u ocho horas según la jornada. El resto del tiempo los chicos están dentro de su núcleo familiar y social. Claramente la mayor responsabilidad en la educación, sigue siendo de la familia".
Consideró que la solución no pasa únicamente por modificar normas escolares sino por reconstruir acuerdos sociales. "Tenemos que ponernos todos de acuerdo porque éste no es el problema de una persona o de una escuela determinada. Es un problema de toda la sociedad".
También recordó que históricamente el docente ocupaba un lugar de enorme reconocimiento social. "Hubo un tiempo en que el maestro era una figura respetada. Hoy ese respeto se ha deteriorado muchísimo y eso también se refleja dentro de las escuelas".
UNA REALIDAD QUE PREOCUPA
Finalmente, Barberis reiteró que la discusión salarial continúa siendo importante, pero insistió en que el debate debe ir mucho más allá. "Cuando hablamos de porcentajes hay que mirar sobre qué salario se aplican. No es lo mismo un aumento sobre un sueldo de 700 u 800 mil pesos que sobre ingresos mucho más altos. Nosotros seguimos sosteniendo que los docentes están mal pagos".
Para Barberis, será indispensable reconstruir el respeto hacia la tarea docente, fortalecer el vínculo entre escuela y familia y generar políticas que permitan recuperar las condiciones necesarias para enseñar y aprender en un ámbito seguro.